
Mujeres, las más afectadas
Permitir que el progreso de los derechos de las mujeres se evapore tendría un enorme costo.

Permitir que el progreso de los derechos de las mujeres se evapore tendría un enorme costo.

Gracias a los Saeb quedarán atrás los apagones de luz de ciudades enteras o las facturas impagables.

Cada día que pasa vemos con tristeza los inmensos impactos que la pandemia ha causado a nivel global y local, y los desafíos que las cifras producen.

Estamos en el año 2020, y uno creería que la equidad de género ya es un tema resuelto, que tanto hombres como mujeres tienen las mismas oportunidades laborales y económicas y que ya no deberíamos estar hablando de esto.

El emprendimiento ha existido de siempre, tiene sus orígenes en el inicio de la historia de la humanidad, puesto que el hombre en toda su historia ha luchado por superarse, por encontrar mejores formas de hacer las cosas y mejorar su calidad de vida.

Si bien se han producido avances a nivel mundial, en Colombia todavía nos falta mucho: las niñas y las mujeres seguimos siendo víctimas de violencia y de discriminación por nuestro género, por nuestra raza, por nuestro nivel socioeconómico, en cada rincón, y a veces es invisible. Esto no solo tiene efectos devastadores en nosotras, sino también en nuestras familias y comunidades, generando altos costos económicos y sociales para el país.





























