El mejor trabajo del mundo
Cuando era niña, no me imaginaba siendo bailarina, astronauta o doctora, sino que siempre me imaginé siendo mamá. Y no cualquiera: quería tener seis hijos, una casa grande y con muchos juegos y movimiento… ¡Uf! No me imaginaba todo lo que significa la maternidad. Ahora, con 30 años, creo que lo mejor que le podemos entregar a nuestros hijos es tiempo y con seis niños no hubiese tenido tiempo para ellos, ni para mí.

































